En el marco de la 16ª Jornada Internacional de Fertirriego y Uso del Agua, realizada en Colonia El Simbolar, Revista Campo para Todos conversó con Gustavo Sequeira, productor hortícola y algodonero de la zona. Con la calidez y franqueza que caracteriza al hombre de campo, Sequeira compartió su mirada sobre el evento, la coyuntura productiva y los desafíos que enfrenta el sector.

“Estos eventos siempre sirven, nos abren un poquito la cabeza sobre productos nuevos, sobre tecnología y sobre todo el futuro”, expresó con entusiasmo. Agradecido por la llegada de la jornada a su localidad, valoró el espacio como una oportunidad para actualizar conocimientos y fortalecer vínculos entre productores.
Consultado sobre el impacto de las retenciones, Sequeira explicó que, si bien su producción hortícola no se ve directamente afectada, sí lo está de forma indirecta por el contexto general del agro. “Nuestros campos no son para soja o maíz, pero el gobierno debería aflojar un poquito con estas cuestiones para que el agro despegue”, opinó.

En cuanto a su experiencia con el algodón, destacó que este año fue positivo en términos de rendimiento, gracias a condiciones climáticas favorables y una baja incidencia del picudo. Sin embargo, los precios siguen siendo un punto crítico. “Los insumos en dólares carísimos y los precios siempre ahí, a nivel piso”, lamentó. En el caso de la zanahoria, cultivo en plena campaña, señaló que los valores actuales están muy por debajo de los del año pasado, reflejando una caída general en el consumo que también afecta a otros productos como la lechuga y la remolacha.
El agua, como siempre, fue un tema central. Sequeira relató que durante la época de siembra hubo un corte importante que complicó la planificación, aunque luego las lluvias ayudaron a estabilizar la situación. “Nunca es la que queremos, pero ahora estamos bien, sin problemas”, comentó.
Respecto a la incorporación de nuevas tecnologías y variedades, el productor contó que este año probaron algunas semillas híbridas en cuadros limitados, aunque los altos costos dificultan su adopción masiva. “Nos manejamos con las de siempre, las que ya conocemos bien”, dijo, aunque remarcó que siempre buscan innovar en prácticas como la nivelación de suelos, el uso de guano y riegos más periódicos.
Sobre la siembra de cultivos de cobertura, valoró su aporte al suelo, aunque aclaró que en su zona no se hace tanta vicia por su ciclo más largo. En cambio, el sorgo es una opción más común para mantener el campo cubierto y nutrido.
De cara a la próxima campaña de melón y sandía, Sequeira anticipó que comenzarán con el riego a fines de julio o principios de agosto, dependiendo del clima. Si bien el año pasado los precios no acompañaron, especialmente en el caso del cabutiano, mantienen la apuesta con esperanza. En cuanto a las técnicas de siembra, explicó que se usa algo más de plantina que antes, pero poco mulch, y que el sistema de riego sigue siendo por inundación, con pocas excepciones en bordes o cajones.
Con la mirada puesta en el cielo y los pies firmes en la tierra, Gustavo Sequeira representa a tantos productores que, a pesar de las dificultades, siguen apostando al trabajo, la innovación y la calidad. “La vamos llevando, como siempre”, concluyó.









