En su esfuerzo por innovar y democratizar la tecnología agrícola, Indecar presentó su última sembradora durante Expoagro 2025. Revista Campo para Todos y Pool de Periodistas visitaron el stand de la compañía, donde Gastón Ricardo, presidente y dueño de Indecar, compartió detalles sobre esta innovación que marca un hito en la feria más importante del sector.

Los productores y contratistas han recibido esta nueva máquina con entusiasmo. «Hemos incorporado mucha tecnología y, además, bajado el precio. Lo que hemos hecho es una idea infalible,» destacó Gastón Ricardo, subrayando que la calidad no es negociable. Todas las unidades salen de la línea de producción con tecnología avanzada incorporada, sin opcionales, para garantizar que los productores puedan acceder a las herramientas necesarias de manera rápida y sencilla.

La sembradora «Guerrera Autoseed» marca un cambio revolucionario en el portafolio de productos de Indecar. Según explicó Ricardo, la transición es comparable a pasar de un auto manual a uno automático. La máquina funciona mediante un monitor ubicado en el tractor, eliminando componentes tradicionales como la caja mecánica y las ruedas de mando, para operar con un sistema totalmente variable, fácil de usar y mucho más eficiente.
Además, el nuevo “Plant Force”, un sistema de presión constante mediante cilindros hidráulicos en los cuerpos de siembra, que reemplaza los tradicionales resortes, optimizando el desempeño en el campo. Además, la dosificación variable en semilla y fertilizante, controlada por motores hidráulicos con tecnología VAF, permite una distribución precisa de insumos, mejorando el rendimiento del cultivo. Esta tecnología, diseñada para facilitar la incorporación de innovaciones por parte de los productores, ya viene integrada de serie, ofreciendo un modelo de última generación a un precio competitivo.
Con esta estrategia, Indecar busca acercar la tecnología de punta a los productores de manera accesible, respondiendo a sus necesidades e impulsando la modernización del agro.

Opiniones sobre las políticas de importación y el mercado agroindustrial
Gastón Ricardo, compartió sus reflexiones sobre las nuevas políticas del gobierno que permiten la importación de maquinaria agrícola usada al país, así como sobre el estado actual del mercado.
Ricardo manifestó que, en cuanto al segmento de sembradoras, la importación de maquinaria usada no representa una amenaza para su empresa ni para la industria local, debido a las particularidades del sistema de siembra argentino. “Las sembradoras argentinas son totalmente distintas a lo que se fabrica en el mundo, porque nosotros sembramos distinto. Las máquinas usadas que podrían ingresar simplemente no se adaptan a nuestro estilo de siembra,” explicó. Añadió que en el pasado se han importado equipos de este tipo, pero su uso ha sido limitado.

En cuanto a la discusión sobre otros rubros, como tractores y cosechadoras, Ricardo fue claro en su análisis económico. “Argentina está acostumbrada a una rentabilidad del 40, 50 o 60%, mientras que en el resto del mundo esa rentabilidad es del 8, 9 o 10%. Creo que la importación ayudará a sincerar estas cifras y nos obligará a producir más volumen con márgenes más ajustados,” señaló, calificando esta tendencia como un cambio positivo para el país.
A pesar del impacto que puede generar la importación, Ricardo destacó los beneficios que esto ha aportado a su empresa. La posibilidad de importar componentes que no se fabrican en el país, como cubiertas agrícolas de China o bolilleros de Corea, ha permitido a Indecar mejorar su producción y reducir costos. “Estamos casi triplicando la producción de nuestra fábrica gracias a la incorporación de piezas importadas. Aunque inicialmente los precios eran altos, ya hemos ajustado el costo de nuestras máquinas para que sean competitivas,” afirmó.

Con una clara visión a futuro, Gastón Ricardo subrayó la importancia de adaptarse a los cambios del mercado global para que Argentina pueda avanzar hacia un modelo productivo eficiente y sostenible. “Si queremos ser un país normal, con una economía competitiva, tenemos que ajustar nuestras expectativas de rentabilidad y apostar por la modernización,” concluyó.











